América Latina / España - Elecciones 2019: calendario, análisis
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El presidente argentino Mauricio Macri y Cristina Kirchner, a la que sucedió (arriba de izda. a dcha.), como el presidente boliviano Evo Morales y el jefe del gobierno español Pedro Sánchez (abajo de izda. a dcha.), son protagonistas del año electoral 2019. (Composición LatinReporters)

I. CALENDARIO ELECTORAL 2019 (actualizado permanentemente)
  • 24 de febrero  CUBA, referéndum constitucional
  • 24 de marzo  ECUADOR, elecciones provinciales y municipales
  • 10 de abril  BELICE, referéndum sobre diferendo territorial con Guatemala
  • 28 de abril  ESPAÑA, elecciones legislativas anticipadas
  • 26 de mayo  ESPAÑA, elecciones europeas, regionales y municipales
  • 9 de junio  MÉXICO, elecciones en 5 de los 32 Estados federados
  • 16 de junio  GUATEMALA, elecciones presidenciales, legislativas y municipales
  • 30 de junio  URUGUAY, elecciones primarias con vistas a las elecciones presidenciales y legislativas del 27 de octubre
  • 11 de agosto  ARGENTINA, elecciones primarias con vistas a las elecciones presidenciales y legislativas del 27 de octubre
  • 27 de octubre  URUGUAY, elecciones presidenciales y legislativas
  • 27 de octubre  ARGENTINA, elecciones presidenciales y legislativas
  • 27 de octubre  BOLIVIA (fecha no confirmada), elecciones presidenciales y legislativas
  • 27 de octubre  COLOMBIA, elecciones regionales y municipales

II. SEIS PRESIDENCIALES EN AMÉRICA LATINA Y TRIPLE ESCRUTINIO EN UNA ESPAÑA DONDE SURGE LA EXTREMA DERECHA

por Christian GALLOY

MADRID, 13 de enero de 2019 (LatinReporters.com) – Argentina y Bolivia dominarán el calendario electoral 2019 en América Latina, donde igualmente se elegirá jefe de Estado en Guatemala, Panamá, El Salvador y Uruguay.

En cinco de estos seis países, con excepción de El Salvador, a la elección presidencial le acompañarán legislativas. Argentinos y uruguayos, así como probablemente los bolivianos, irán a las urnas el mismo domingo 27 de octubre.

En España, las elecciones europeas, regionales y municipales tendrán lugar simultáneamente el 26 de mayo. No se excluye unas legislativas anticipadas. [Añadido del 15 de febrero - El presidente del gobierno español, el socialista Pedro Sánchez, ha anunciado hoy la convocatoria de elecciones legislativas anticipadas para el próximo 28 de abril.]

Influencia de relaciones de fuerzas

Más allá de los próximos escrutinios, la evolución de América Latina depende tal vez sobre todo hoy de relaciones de fuerzas positivas o negativas entre Estados Unidos, Brasil y México (éstos albergan 660 millones de los mil millones de habitantes de las Américas), y quizá también China.

El año pasado, Brasil ha girado a la extrema derecha con la elección a la presidencia de Jair Bolsonaro y México a la izquierda, por primera vez, con la llegada de Manuel López Obrador (llamado AMLO). Los polos ideológicos opuestos que son ahora las dos primeras potencias latinoamericanas podrían nutrir la lucha de influencias rivales en una América Latina que se inclina a la derecha tras más de un decenio favorable a la izquierda.

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Bolsonaro se alinea con Donald Trump, especialmente para aislar más a la Venezuela bolivariana y reducir en el continente americano la influencia creciente de una China en guerra comercial con Estados Unidos.

AMLO defiende por su parte la no intervención en los asuntos internos de países terceros para reconocer la reelección del presidente venezolano Nicolás Maduro y se guarda implícitamente en reserva la carta china en sus contactos hasta ahora corteses con el inquilino de la Casa Blanca, obnubilado por la construcción de un muro en la frontera con México.

Según un informe del Foro económico mundial, China es el segundo socio comercial de México y el primero de Argentina, Brasil, Chile, Perú y Uruguay. Una realidad que tiene necesariamente implicaciones políticas, como lo demuestra, por ejemplo, la ola de ruptura de relaciones entre países latinoamericanos y el aliado asiático de Washington que sigue siendo Taiwan.

La presencia creciente de China en América Latina inquieta a Estados Unidos. (Fuente foto: celag.org)
Argentina

El posible choque personal y político inédito entre la ex presidenta argentina Cristina Kirchner, peronista de izquierda, y su actual sucesor de derecha Mauricio Macri es en la región el esperado plato principal del calendario electoral 2019.

Tercera potencia latinoamericana, Argentina puede influir, aunque sea moderadamente, en el curso de la competición ideológica y comercial en el continente. Apoyo del eje bolivariano con Kirchner, el país se alineó a Washington con Macri.

En este mediados de enero, ni Cristina Kirchner ni Mauricio Macri han anunciado su candidatura presidencial, pero analistas y opinión pública no descartan que se concretice su duelo el 27 de octubre. Un sondeo publicado esta semana les atribuye, respectivamente, 26 y 27% de las intenciones de voto.

La pérdida de la mitad del valor del peso respecto al dólar, la inflación del 48% y la caída del 2,7% del producto interior bruto en 2018, el alza brutal de las tarifas del gas y de la electricidad, así como el peso de la deuda de 57.000 millones de dólares que ha contraído con el Fondo Monetario Internacional hacen incierta la reelección del presidente Macri. Su fracaso económico y social tiene como corolario una subida del índice de pobreza, del 29% al 34% de la población entre 2015 y 2018.

Cristina Kirchner, actualmente senadora, está por su parte perjudicada por la investigación judicial por su presunta corrupción y por la división del peronismo. “Se llenó el bolsillo? Tal vez, pero al menos con ella no había hambre”, dicen argentinos desengañados… Lo que lleva a creer que, candidata o no, la ex presidenta influirá en el escrutinio de octubre.

Manifestación en Argentina contra los "tarifazos", alzas brutales de los precios de servicios esenciales, como el gas y la electricidad. (Fuente foto: eldestapeweb.com)
Bolivia

En el poder desde 2005, el presidente indígena Evo Morales va a optar a un cuarto mandato consecutivo en octubre, aunque la Constitución y un referéndum perdido en 2016 se oponían.

Pero, citando la Convención Americana sobre Derechos Humanos (también llamada Pacto de San José de Costa Rica), la justicia boliviana decretó que la facultad de optar indefinidamente a un cargo público electo es un derecho fundamental y autorizó la nueva candidatura de Morales.

El presidente venezolano Hugo Chávez, fallecido en 2013, se aseguró de la misma forma el derecho a la candidatura indefinida.

En el seno del campo bolivariano, que reagrupa todavía también a Venezuela, Nicaragua y Cuba, Bolivia es el único país en disfrutar actualmente de una economía apaciguada, gracias al control de sus hidrocarburos (gas, petróleo) y a una política social de redistribución que reduce progresivamente la pobreza. La inflación está contenida y el crecimiento del producto interior bruto rozaba el 5% a finales de 2018, un récord regional.

Pero la usura natural del poder, la penetración en la sociedad de un individualismo que, en América Latina y otras partes, acompaña paradójicamente la globalización y el rechazo el pasado octubre de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, a la que acudió La Paz, a obligar a Chile a negociar un acceso de Bolivia al océano Pacífico dibujan un escrutinio presidencial incierto.

Una derrota electoral de Evo Morales asestaría un nuevo golpe a la izquierda latinoamericana. El presidente está amenazado en los sondeos actuales por la candidatura centrista del ex presidente Carlos Mesa.

Bolivia - Cosecha de la quinua, planta alimentaria tradicional, desde hace miles de años, en la región andina. (Fuente foto: celag.org)
España

[Añadido del 15 de febrero - El presidente del gobierno español, el socialista Pedro Sánchez, anuncia la convocatoria de elecciones legislativas anticipadas para el próximo 28 de abril. El rechazo del presupuesto del ejecutivo por el Congreso, el 13 de febrero, justifica la convocatoria. Negándose a reconocer el derecho de Cataluña a la autodeterminación, Sánchez había perdido en el Congreso el apoyo decisivo de los diputados independentistas catalanes.]

Pedro Sánchez, presidente socialista del gobierno, no será candidato ni a las europeas ni a las regionales ni a las municipales del 26 de mayo en España. Sin embargo, es su suerte política y la de una de las últimas trincheras del socialismo en Europa que se jugarán en esa fecha.

Pues tanto una triple derrota como una triple victoria, menos esperada, podrían conducir a Sánchez a convocar elecciones legislativas anticipadas (la legislatura corre en principio hasta el verano de 2020), por obligación ética en el primer caso o por cálculo en el segundo.

A pesar de sondeos que otorgan una mayoría relativa a su Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Pedro Sánchez es un funámbulo controlando sólo 84 de los 350 diputados de las Cortes. Es una alianza circunstancial de diversas izquierdas, de nacionalistas vascos y de independentistas catalanes que le llevó al poder gracias a una moción de censura ganada en junio de 2018 contra Mariano Rajoy, cuyo Partido Popular (PP, derecha) acababa de ser declarado corrupto por la justicia.

Los presagios son alarmistas. En Andalucía, la región más poblada de España y plaza fuerte socialista durante 36 años, los electores han llevado al poder el pasado 2 de diciembre a un dúo de derecha (el PP ahora radicalizado y Ciudadanos), mayoritario gracias al apoyo del partido emergente Vox, primera formación de extrema derecha en entrar en un Parlamento regional desde el fin de la dictadura franquista.

Varios sondeos predicen a este trío neoconservador nuevos éxitos en las próximas elecciones. La tentativa de independencia de Cataluña abortada en octubre de 2017 y la dependencia de Pedro Sánchez del apoyo de los elegidos catalanes, que reclaman a cambio el reconocimiento del derecho a la autodeterminación, son según los analistas las principales razones del auge aparente de una derecha radicalizada. En resumen, el separatismo catalán habría revitalizado el nacionalismo “españolista” autoritario.

Manifestación independentista en Cataluña. El separatismo catalán ha favorecido, como reaccíon, el resurgimiento de la extrema derecha en España. (Foto de archivos)
El Salvador, Uruguay, Guatemala, Panamá

En estos cuatro países, el cambio a la cabeza del Estado está asegurado, pues ningún presidente saliente puede constitucionalmente optar o a un segundo mandato, o bien, en el caso de Uruguay, a un nuevo mandato consecutivo.

Sólo El Salvador presenta actualmente un panorama claro. El último sondeo de la respetada Universidad Centroamericana (UCA) para la presidencial del 3 de febrero otorga en efecto al joven Nayib Bukele, de 37 años, un 44,1% de intención de voto, contra apenas un 19,7% a su más cercano competidor.

Ex alcalde de la capital, San Salvador, excluido del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN, izquierda) por su actitud crítica y “machista”, Nayib Bukele se presenta como una opción de cambio alejada tanto del FMLN como de la Alianza Republicana Nacionalista (ARENA, extrema derecha).

La corrupción mina a estos dos partidos. La justicia encarceló el año pasado al ex presidente derechista Elías Antonio Saca (2004-2009) y mantiene abierto un proceso contra el ex presidente izquierdista Mauricio Funes (2009-2014), asilado en Nicaragua.

ARENA y FMLN (en el poder desde 2009) han gobernado en alternancia en El Salvador desde el fin de la guerra civil, en 1992. Su descarte por Nayib Bukele sería histórico.

A señalar que en Uruguay una eventual, aunque incierta, nueva victoria presidencial del Frente Amplio llevaría a veinte años consecutivos el mantenimiento de la izquierda en el poder.

En cuanto a Guatemala y Panamá, anclados por ahora en la derecha, presentan un panorama electoral todavía muy abierto en este mediados de enero.